

Bste Blog está creado para dar a conocer los constantes roces que se presentan entre los humanos y las focas.
PROHIBEN CAZAR CRIAS DE FOCAS EN RUSIA.
El ministro de recursos naturales Yuri Trutnev, confirma que la caza de crías de foca esta totalmente prohibida en el país, así como en muchos otros países desarrollados. Por desgracia, todavía queda mucho por hacer en zonas como Canadá o Japón. Lo que se anuncio desde el Ministerio de Recursos Naturales viene a reafirmar la postura del primer ministro Vladimir Putin. Este califico de “negocio sangriento” lo que se hace con las crías de focas. Las manifestaciones contra este negocio se han llevado a cabo a lo largo de 25 ciudades rusas. Anna Flippova, portavoz del fondo internaciones para el bienestar animal, agradece públicamente el importante papel que jugó Yuri Trutnev en esta decisión final.
JAPON
Aunque en japon la lucha contra las focas es minima, se da la caza de ballenas, El país asiático espera lograr el apoyo de Filipinas, Marruecos, Perú y Rusia para reanudar el comercio internacional de ballenas, especie protegida por una Convención de la ONU cuya caza está prohibida por una comisión internacional que fue convocada en Londres para analizar el tema.
Japón decidió hacer un nuevo intento para liberalizar la caza de ballenas, a pesar de la fuerte oposición de Estados Unidos y de grupos ambientalistas, en la reunión de la Comisión Ballenera Internacional convocada en Londres.
Japón insiste en cazar cachalotes y ballenas de las especies minke y bryde's con presuntos objetivos científicos, y arguye que la población de esos cetáceos va en aumento.
Estos mamíferos marinos, que llegan a medir hasta 30 metros de longitud, los más grandes del universo animal, son especialmente codiciados por los japoneses, que tradicionalmente los cazaban para comer su carne.
La Comisión, que controla la preservación de los cetáceos, condena cada año a Japón por la caza comercial, y el 2001 fue convocada una vez más para discutir el asunto.
Tokio rechaza una propuesta de Argentina y Brasil para convertir en un santuario al Atlántico sur, donde vive la ballena franca, y otra, de Australia y Nueva Zelanda, para hacer lo mismo en el Pacífico sur. Las autoridades japonesas se opusieron a la idea y están decididas a descartarla por completo la proxima vez.
La Comisión prohibió la caza de ballenas en 1986, debido a una notable caída del número de cachalotes y de ejemplares de la especie minke.
Pero al año siguiente, le concedió a Japón una autorización para cazar con objetivos científicos, en el marco de un programa de recolección de información “para una administración correcta de recursos de la población de ballenas”.
Las ballenas son protegidas por el apéndice 1 de la Convención de las Naciones Unidas para la Ley del Mar, que regula la importación, exportación y cualquier otro tipo de transacción comercial de ciertos animales y plantas marítimas.
Ambientalistas sostienen que el argumento científico es una fachada para mantener una lucrativa industria ballenera en Japón, donde la carne del cetáceo se sigue vendiendo en restaurantes y comercios, aunque a precios mucho más altos que antes.
Dinamarca:
En las islas Feroe en Dinamarca, aunque parezca increíble existe una tradición que se realiza cada año y que se caracteriza por ser una brutal y sangrienta masacre de calderones.
En zonas costeras matan a más de mil calderones y las aguas de las zonas donde se realiza esta horrible actividad quedan teñidas de rojo, bañadas de sangre como si de una película de terror se tratase..
Esto tiene lugar en primavera cuando los calderones se acercan a las costas, y todo el pueblo se prepara para el ´gran día´. Este acto (más inhumano que otra cosa) se realiza al aire libre y a vista de medio mundo.
Es curioso que tales atrocidades no tengan la repercusión que debieran en los medios de comunicación, o que las autoridades del lugar no le pongan fin.
El calderón (Globicephala melas) o Globicephala macrorhynchus pertenece a la familia de los delfines, y tiene un cuerpo robusto, pudiendo alcanzar los 6 m de longitud y las 2 toneladas de peso. Pero esto no parece ser un inconveniente para sus asesinos.
Su hocico es corto, y presenta un melón bastante desarrollado. Respecto a su coloración, en adultos es gris oscura a negra, mientras que los juveniles son de un gris claro. Su dieta se basa en calamares y peces.
NORUEGA:
Fue en el 2004 cuando se comenzó a ofertar una novedad en los paquetes vacacionales. Lo último en diversión vacacional estaba destinado para aquellos turistas aburridos de los fines de semana de supervivencia SAS, del trekking en el Antártico y de vuelos espaciales con Richard Branson. El paquete no era otro que volar a Noruega y disparar a las crías de foca.
De nada vale la ira de los grupos de defensa de los derechos de los animales. El gobierno noruego propone así lograr ampliar la caza anual de focas. El objetivo es aumentar dramáticamente el número de muertes de focas, a quienes los pescadores culpan de devastar las reservas marinas del Mar del Norte.
Al respecto, son esclarecedoras las palabras de Paul Watson, fundador y presidente del grupo radical Sea Shepherd: “Matar una cría de foca es lo más fácil del mundo si se tienen inclinaciones sádicas; verdaderamente, no se puede decir que sea ningún tipo de deporte; el animal está completamente indefenso”.
La expansión de la caza de focas en Noruega entró en vigor tras la intensa presión ejercida por los pescadores, quienes afirmaban que la gran población de focas del país no sólo estaba acabando con el bacalao y otras reservas pesqueras sino que también estaba infectando otras formas de vida marina con sus parásitos.
Las compañías ofrecen paquetes vacacionales tanto a expertos cazadores como a principiantes. Algunas manifiestan una garantía por cuatro días de vacaciones para los turistas: dos focas muertas. Imposible no matarlas: son un blanco extático. Páginas Web de empresas turísticas muestran fotos de cazadores posando con sus presas, a la vez que ofertan viajes que incluyen alojamiento, comida y ayuda para trocear y conservar cadáveres de focas. Y es que ofrecen hasta entrenamiento para principiantes.
Los cazadores de focas profesionales han utilizado tradicionalmente porras para matarlas; sin embargo, las compañías turísticas se aseguran de proveer con rifles a los atrevidos turistas.
Los activistas por los derechos de los animales y los grupos conservacionistas temen que las indefensas crías de foca se conviertan en un blanco fácil para los turistas. También advierten que las focas corren el peligro de ser diezmadas por una caza intensiva. La caza de focas ha sido una tradición en Noruega durante miles de años, pero ha disminuido en los últimos tiempos, situándose casi en la mitad de los mil doscientos ejemplares que se solía matar anualmente. A pesar de ello, la presión de los pescadores hizo aumentar el contingente hasta más de dos mil hace un par de años.